Volvo XC90 (2025). Actualización del SUV grande de siete plazas de Volvo. | Información general

10/09/2024 |Pablo David González (@PD_Gonzalez)

El Volvo XC90 2025 es una actualización del XC90 de segunda generación, que llegó al mercado en 2015 (más información). Es un SUV de casi cinco metros de longitud que ofrece un especio interior más amplio que el de sus rivales y un precio algo menor. Solo es posible elegir entre dos motorizaciones: B5 de gasolina 250 CV con hibridación ligera desde 82 200 euros y T8 híbrida enchufable de 455 CV desde 91 151 euros (todos los precios de la gama Volvo XC90 2025).

Las tres plazas de la segunda fila son independientes y cada una se puede deslizar longitudinalmente y regular la inclinación de su respaldo. Las plazas de la tercera fila son para personas que no midan más de 1,70 metros de estatura. El maletero no cambia de capacidad: con cinco plazas en uso, tiene un volumen de 680 litros en la versión B5 y de 640 en la T8. Con siete plazas, este disminuye a 314 litros en el B5 y 262 litros en el T8. Son buenas cifras en todos los casos.

Diferencias del XC90 2025

El XC90 mide 4,95 metros de longitud, 1,92 m de anchura y 1,77 m de altura. No tiene cambios estructurales respecto al modelo que apareció en 2015 (prueba) y que fue renovado en 2019 (más información). Este XC90 2025 sigue estando construido sobre la misma plataforma (SPA) y en él se usan las mismas piezas estampadas para la carrocería. Las novedades están en los nuevos grupos ópticos, paragolpes y llantas.

En el interior el salpicadero es ligeramente diferente y hay una nueva pantalla, además de una mayor proporción de materiales reciclados para los recubrimientos y un aislamiento mejorado gracias al uso de mayor material fonoabsorbente (adicionalmente es posible pedir que las ventanillas laterales, las cuatro, sean laminadas).

Todo lo relativo al interior publicado cuando probamos el XC90 en 2017 sigue siendo válido para al actual, a excepción de los cambios de diseño y materiales ya mencionados. Lo que no sirve es lo que tiene que ver con la pantalla central. Cuando Volvo lanzó el XC90, lo equipó con una pantalla de 9" con su propio sistema operativo, conjunto al que llamó SENSUS Connect. Era un sistema bastante bueno por cómo funcionaba y cómo estaba ideado. A partir de 2022, introdujo como sistema operativo Android Automotive, pero manteniendo la misma pantalla. En el XC90 2025, Volvo sigue usando Android Automotive pero ahora sobre una pantalla más grande de 11,2" con un procesador más potente.

 

He probado el primer y el último sistema. Y a pesar de las ventajas del que funciona con Android Automotive —principalmente tener integrado el ecosistema de Google—, creo que el primero era mejor por cómo estaba distribuido todo. En el nuevo, cuesta encontrar las cosas a pesar de usarlo habitualmente porque la distribución no ayuda. A eso hay que sumar que la apuesta por un tamaño de letra grande (algo de agradecer) supone tener que hacer scroll en casi todos los menús para encontrar todas las opciones disponibles.

Precio y alternativas

Si tomamos como referencia el Volvo XC60 B5, su precio es inferior al de cualquier otro SUV de tamaño parecido y con motor de gasolina. El siguiente por precio sería el Audi Q7, aunque es más potente pues tiene 340 caballos (listado de SUV entre 4,9 y 5,1 metros de longitud con motor de gasolina). Si no tenemos en cuenta el sistema de impulsión, hay unos cuantos SUV más baratos (y frecuentemente más potentes) que el XC90 B5 como puede ser el Mazda CX-80 e incluso algunas versiones con motor Diesel del Volkswagen Touareg y Audi Q7 (listado, ordenado por precio, de SUV entre 4,9 y 5,1 metros de longitud).

El Volvo XC90 híbrido enchufable también es más costoso que la versión equivalente del Volkswagen Touareg, aunque menos que el BMW X5 o el Mercedes-Benz GLE (listado, ordenado por precio, de SUV entre 350 y 500 caballos con sistemas de impulsión hibridos enchufables).

Técnica

Las dos versiones del XC90 tienen un motor de gasolina, con cuatro cilindros y 1969 cm³. Está sobrealimentando mediante turbocompresor en ambos casos y, adicionalmente, con un compresor volumétrico en el T8. En el B5 desarrolla 250 CV, en el T8, 310 CV. La caja de cambios es siempre automática (convertidor de par con ocho relaciones) y la velocidad máxima está limitada a 180 km/h (todos los Volvo tienen esa limitación de velocidad).

Todos los XC90 son tracción total, aunque la manera en que se reparte el par entre las cuatro ruedas es diferente. En el XC90 T8 el mencionado motor de combustión mueve las ruedas delanteras, mientras que de las traseras se encarga uno eléctrico (145 CV). Es decir, no hay un eje de transmisión que conecte el eje delantero con el trasero. Este eje sí está presente en el XC90 B5, donde un acoplamiento Haldex se encarga de enviar el par a las ruedas traseras.

El XC90 T8 tiene una autonomía eléctrica de 71 km en el ciclo de WLTP que queda lejos de la que consiguen dos de sus alternativas: el BMW X5 y el Mercedes-Benz GLE, por ejemplo, superan los 100 km gracias a baterías mucho más capaces. La del Volvo tiene una capacidad útil de 14,8 kWh y se puede cargar con corriente alterna a un máximo de 7,4 kW (0 a 100 % en unas tres horas).

Hay dos configuraciones de suspensión: una con muelles metálicos y amortiguadores de dureza regulable (son pasivos, sensibles a la frecuencia del movimiento de las ruedas con los baches) y otra con muelles neumáticos. Con esta última el conductor puede jugar con la firmeza y la altura de la carrocería. El coeficiente aerodinámico (Cx) es de 0,33.