El Q4 e-tron 2026 es el coche eléctrico más barato de Audi (hasta la llegada del A2 e-tron). Es un SUV de 4,6 metros disponible con dos tipos de carrocería: tradicional y Sportback (desde 49 970 y 52 070 euros, respectivamente (precio, ficha técnica y equipamiento). Esta última sacrifica un poco el espacio y la funcionalidad (resta 4 centímetros de altura libre en las plazas posteriores) en aras del estilo y la aerodinámica (lo que se traduce en una autonomía ligeramente mayor, que en el mejor de los casos es de 592 km).
El Q4 fue lanzado en 2021 (información) y, en abril de 2024, recibió una actualización. Las modificaciones del modelo 2026 se centran en el diseño (principalmente en el interior), el equipamiento y también en la parte eléctrica, que ahora es más eficiente.
Hay tres niveles de potencia: 204, 286 (e-tron performance) y 299 caballos (e-tron quattro). Por precio se sitúa entre sus principales alternativas, que son el BMW iX1 e iX2 y los Mercedes-Benz EQA y EQB (si bien este puede tener hasta 7 plazas, algo que no es posible en el Audi). Además, hay otras muchas alternativas secundarias que en general tienen un precio mucho más bajo y más equipamiento de serie (listado de SUV eléctricos entre 4,5 y 4,7 metros de longitud).
Para que el Audi Q4 e-tron tenga un equipamiento a la altura de muchos competidores de menor precio hay que gastarse dinero extra. Fuera de la configuración estándar quedan elementos que facilitan mucho el uso, como la cámara posterior de aparcamiento o el sistema de acceso y arranque sin llaves. Eso sí, como es habitual en Audi, en la lista de opciones hay elementos muy avanzados como el head up display con realidad aumentada (posiblemente uno de los mejores disponibles en un coche de esta categoría) o los faros matriciales.
Lo que distingue a este Audi Q4 e-tron (especialmente frente a las alternativas de origen chino) es la puesta a punto del chasis y de la dirección, que hace que la conducción resulte precisa y comunicativa. Además, Audi ofrece varios tipos de suspensiones (la de serie, la deportiva rebajada en 15 mm y la posibilidad de montar amortiguadores adaptativos), con lo que el cliente puede conseguir adecuar la respuesta del coche a sus necesidades. He probado un Q4 e-tron con la suspensión deportiva y amortiguadores adaptativos, principalmente por carreteras de curvas. En este entorno, el Q4 e-tron no se nota pesado y entra con rapidez en las curvas y con poco movimiento de carrocería. En definitiva, el conductor nota que tiene todo bajo control aunque incremente el ritmo. A velocidades más altas, el Q4 e-tron me ha parecido silencioso, pero no más que otros muchos SUV eléctricos.
El agrado de conducción del Audi Q4 e-tron no es total, ya que el tacto del freno es malo. El pedal tiene un recorrido inicial muy largo (de varios centímetros) donde apenas produce deceleración. En muchas ocasiones uno tiene la sensación de que al coche le cuesta detenerse, aunque realmente no es así: sencillamente hay que hundir más el pedal.
La versión que he conducido era la de potencia intermedia de 286 caballos. Probablemente sea la más interesante de la gama para quien quiera viajar porque dispone de la batería de mayor tamaño y es la de mayor autonomía. No puedo dar datos concretos sobre el consumo porque he conducido en circunstancias muy distintas a las habituales, que me impiden valorar de forma justa este apartado.

Lo que cambia por fuera
En el exterior, los cambios son discretos (imagen comparativa). El frontal presenta una parrilla Singleframe del color de la carrocería, nuevos elementos decorativos en el paragolpes (por ejemplo, el equipamiento S line incluye unas molduras verticales de color aluminio) y entradas de aire diferentes que mejoran marginalmente la aerodinámica. También hay nuevos diseños de llantas y colores.
Tiene faros LED «con tecnología segmentada» y cuatro firmas configurables que hacen la función de luz de marcha diurna. Los pilotos tienen tecnología OLED de «segunda generación», que incluyen funciones dinámicas (incluso en marcha) y señales de advertencia a otros usuarios.
El interior recibe modificaciones más importantes. Cambia el diseño del salpicadero y hay dos pantallas: la central de 12,8 pulgadas y la de la instrumentación de 11,9 pulgadas (al estilo de otros coches de Audi que han salido hace poco al mercado, como el A5). Opcionalmente puede haber una tercera de 12 pulgadas para el acompañante, algo que no existía en el modelo anterior (imagen) y que no me ha parecido de gran utilidad. El sistema de infoentretenimiento del Audi Q4 e-tron se basa en el sistema operativo Android Automotive.
Me parece temprano para valorar el funcionamiento de las pantallas del Audi Q4 e-tron, pero la primera impresión es que son de mucha calidad y que ofrecen una estructura de menús clara y bien organizada, con lo cual no me parece complicado aprender a manejar las principales funciones en un tiempo razonable. En la consola central, Audi ha colocado un botón que permite acceder de forma directa al menú de los asistentes a la conducción.
Sistema eléctrico
En el sistema eléctrico hay varias mejoras relevantes. Se mantiene la estructura de baterías (63 y 82 kWh brutos, 59 y 77 kWh netos), pero se introduce un motor trasero más eficiente (APP350) y nueva electrónica con semiconductores de carburo de silicio que «reducen las pérdidas de conmutación y mejoran la eficiencia, especialmente a carga parcial». Otro cambio que mejora la eficiencia está en el uso de un lubricante de menor densidad en la transmisión, que puede incrementar la autonomía hasta en 12 kilómetros en climas fríos.
Todo lo anterior permite aumentar la autonomía y mejorar la eficiencia en torno a un 10 % respecto al modelo anterior (fichas comparativas de las versiones anteriores y nuevas con 204 caballos y batería de 59 kWh). La potencia de carga es de 160 o 165 kW en función de la versión (un valor que supera a los que ofrecen los BMW iX1, iX2 y el Mercedes-Benz EQA) y que está en la media de sus competidores (entre los que mejor cargan está el Changan Deepal S05, con 200 kW). En la gama anterior, esta iba de 135 a 175 kW. Otra novedad es la carga bidireccional, que permite alimentar dispositivos externos (V2L) y una vivienda (V2H).
Sigue habiendo versiones de propulsión trasera y tracción total, pero con cambios. Se mantiene la potencia de la versión de acceso y la intermedia en 204 y 286 caballos respectivamente. Aparece una nueva de 299 caballos (esta es la única de tracción total) y desaparece la de 340.
No hay un cambio importante en los asistentes a la conducción, pero sí hay nuevas funciones. La principal novedad es la incorporación del cambio de carril asistido en autopista (a partir de 90 km/h puede ayudar con los cambios de carril, una función que se activa a través del MMI) y el uso de datos online (servicio incluido durante tres años) para mejorar el funcionamiento del sistema de mantenimiento del carril cuando no hay marcas viales visibles. Audi también menciona mejoras en el asistente de aparcamiento «entrenado», que permite memorizar hasta 5 maniobras de aparcamiento. El sistema de reconocimiento de señales de tráfico puede mostrar indicaciones de ceda el paso, advertencia de obras, peatones, animales y pasos a nivel.
La gama se compone de cuatro niveles de equipamiento: Business, Advanced, S line (que tiene detalles diferenciadores tanto en el exterior como en el interior) y Black line.


