El Audi Q5 de tercera generación mide 4,72 metros de longitud, tiene cinco plazas y está disponible por 61 600 euros (todos los precios). Con respecto a su antecesor, ha ganado en tecnología multimedia y ha perdido espacio en la fila posterior de asientos (impresiones del interior). Su tacto de conducción sigue muy agradable por el buen compromiso que guarda entre confort y agilidad en curva. Además, el nuevo sistema de hibridación ligera que lleva toda la gama permite circular en modo eléctrico bajo determinadas circunstancias (impresiones de conducción).
Hay una versión Diesel —2.0 TDI de 204 CV— y dos de gasolina —2.0 TFSI de 204 CV y SQ5 de 367—. La versión de gasolina de 204 CV puede ser tracción delantera o total (quattro); las demás son siempre total. El cambio es automático y como todos los motores llevan un sistema de hibridación ligera, les corresponde el distintivo ECO. Más adelante llegarán versiones híbridas enchufables y una Diesel de mayor potencia. La versión eléctrica equivalente es el Audi Q6 e-tron. También existe el Audi Q5 Sportback, un Q5 con una carrocería de «estilo cupé» y por la que Audi pide 2300 euros más a igualdad de motor y equipamiento.
El precio de partida del Q5, 61 600 euros, corresponde a la versión de gasolina de 204 CV con tracción delantera. La versión Diesel está disponible por 65 250 euros, únicamente con tracción total. Es más barato que el BMW X3 equivalente y más caro que el Mercedes-Benz GLC. No obstante, las diferencias de precio entre estos tres modelos son mínimas (ficha comparativa). El Audi es el más rápido acelerando y el que peor consumo medio homologado tiene.
Los dos motores de 204 CV (gasolina y Diesel) son cuatro cilindros y 2,0 litros de cilindrada, mientras que el motor del SQ5 tiene seis cilindros en uve (V6) y 3,0 litros. El sistema de hibridación ligera al que van asociados los tres funciona a una tensión nominal de 48 voltios y está compuesto por un motor eléctrico de 24 CV y una batería LFP de 1,7 kWh de capacidad (vídeo técnico de la batería LFP y NCM). El motor eléctrico puede mover por sí solo al coche en maniobras (por ejemplo de aparcamiento). Otras funciones del motor eléctrico son arrancar el motor de combustión, asistirlo en algunos casos, mover el compresor del aire acondicionado y recuperar energía en las fases de deceleración.
La gama está compuesta por cuatro niveles de equipamiento: Advanced, S line, Black Line y SQ5. Este último es exclusivo y el único disponible para la versión SQ5. En esta ficha técnica comparativa se pueden observar las diferencias de equipamiento entre estas cuatro líneas.
El interior está equipado de serie con dos pantallas (a las que Audi se refiere como MMI panoramic display) integradas bajo una misma lámina curvada (imagen). La primera (Audi virtual cockpit) tiene 11,9 pulgadas y la segunda (MMI) es de 14,5, ambas con tecnología OLED. De forma opcional hay una tercera delante del acompañante (de 10,9 pulgadas; MMI copiloto) que tiene una función de privacidad para que el conductor no se distraiga con el contenido que aparece en ella.
El sistema multimedia funciona con Android Automotive OS, dispone de actualizaciones en línea y existe la posibilidad de que los usuarios descarguen aplicaciones de terceros como puede ser DAZN y YouTube.
Además de la iluminación interior puramente decorativa, hay otra que sirve para proporcionar información. Recibe el nombre de IAL (luz de interacción dinámica) y dos de sus funciones son indicar si el coche está bloqueado o desbloqueado y «mostrar los indicadores de los intermitentes» (aunque esta información también aparece en la instrumentación como es habitual). Forma parte de una opción denominada «iluminación ambiental plus». Tiene tan poca utilidad que también se puede considerar como una luz ornamental.
El maletero tiene 520 litros, valor que se puede aumentar si se opta por el asiento trasero deslizable sobre un carril (a costa de que los pasajeros posteriores pierdan espacio para las piernas). El maletero del BMW X3 tiene un volumen de 570 litros (460 en el caso del híbrido enchufable) y el Mercedes-Benz GLC tiene uno de 600 litros (470 las versiones enchufables).
Los pilotos tienen tecnología OLED de segunda generación. Están compuestos por seis paneles y 266 segmentos que son capaces de generar distintas imágenes y hasta ocho firmas lumínicas (imagen). Lo más interesante, no obstante, es que pueden crear mensajes específicos de aviso para comunicarse con otros usuarios de la carretera en caso de que haya accidentes o vehículos averiados. Por otro lado, la luz de freno central que hay en el alerón se proyecta sobre la zona superior de la luneta para ampliar el área de iluminación. Los faros delanteros de serie son de tipo led e incorporan la función de cambio automático entre cortas y largas. En opción están los matriciales, que además son capaces de generar distintos tipos de firmas lumínicas (imagen).
El chasis tiene de serie muelles helicoidales y amortiguadores de tipo FSD (Frequency Selective Damping), es decir, paso variable en función de la frecuencia y amplitud de los baches (con un reglaje deportivo en el caso del SQ5). En opción hay una suspensión de muelles neumáticos y amortiguadores de dureza variable (imagen) que permite elegir entre varios niveles de altura de la carrocería, uno de ellos para circular fuera del asfalto (imagen). Audi dice que hay más diferencia que en el modelo anterior entre el reglaje más confortable y el más deportivo. Las llantas pueden tener entre 19 y 21 pulgadas de diámetro. De 19 pulgadas hay un modelo con un diseño especial que busca la «máxima eficiencia aerodinámica». También hay varios tipos de llantas de 21 pulgadas: las hay forjadas y con un acabado de tres colores.
El Q5 2025 está hecho sobre la misma estructura del Audi A5 (2025), la plataforma PPC (Premium Platform Combustion). Audi fabrica este coche en San José Chiapa (México). La primera generación del Audi Q5 apareció en 2009 y la segunda en 2017 (todas las informaciones publicadas del Audi Q5 en km77.com).