El AION UT es uno de los dos coches con los que GAC, una empresa de origen chino, inicia su andadura comercial en España (el otro es el AION V). Se trata de un turismo eléctrico de 4,27 metros de longitud que se enfrenta a modelos como el BYD Dolphin, el Citroën ë-C4, el CUPRA Born, el MG4 o el Volkswagen ID.3 Neo, entre otros. Se puede adquirir desde 30 995 euros (sin incluir descuentos por el Plan Auto o CAES), un precio que lo sitúa en un término medio frente a sus alternativas.
Por el momento solo hemos tenido oportunidad de subirnos brevemente a una unidad en parado y tomar algunas mediciones de su habitáculo. Poco tiempo para analizar con detenimiento muchos detalles, pero suficiente como para comprobar que tiene más espacio en sentido longitudinal que la media, que el sistema multimedia funciona de manera fluida y que la calidad de fabricación parece elevada (de todo ello hablamos detenidamente más abajo).
La única versión disponible por el momento tiene un motor de 204 caballos que toma la energía de una batería de tipo LFP con 60 kWh de capacidad útil (62 kWh brutos). Esta última se puede cargar a un máximo de 87 kW si utilizamos una toma de corriente continua, una cifra bastante modesta que, sin embargo, no da como resultado tiempos de espera mucho mayores que en sus rivales: un BYD Dolphin, que admite 110 kW, necesita 35 minutos para pasar del 10 al 80% (tres minutos más que el AION UT), mientras que un Volkswagen ID.3 Neo, con 105 kW de potencia pico, emplea seis minutos menos. En corriente alterna admite 11 kW (6 horas y 50 minutos para una carga completa) e incluye la función V2L (es decir, que el cargador embarcado puede suministrar energía a dispositivos eléctricos externos).
La autonomía homologada es de 430 kilómetros, que igualmente es un dato similar al de los modelos de características similares contra los que compite: 450 km en el MG4 de 204 CV, 427 km en el BYD Dolphin de idéntica potencia y 416 km en el Citroën ë-C4 de 156 CV. El único que queda lejos de todos los rivales mencionados es el Volkswagen ID.3 Neo de 190 CV, que se va hasta los 492 km de autonomía gracias a que su consumo homologado es el más bajo de todos (13,9 kWh/100 km, por 16,4 kWh/100 del AION UT; ficha comparativa).
Las prestaciones que ha facilitado GAC para este modelo son las siguientes: 0 a 100 km/h en 7,3 segundos y 160 km/h de velocidad máxima. El peso varía en función del nivel de equipamiento, siendo de 1745 kilos en la versión Premium (la más sencilla) y de 1775 kilos en la versión Luxury (la más sofisticada). La tracción es en las ruedas delanteras, mientras que para la suspensión hay un esquema de tipo McPherson en el eje delantero y una barra de torsión en el trasero.
Primeras impresiones
Según nuestras mediciones, en las plazas traseras del AION UT hay mucho espacio en sentido longitudinal. En esta cota hemos medido 75 cm, que es más de lo que disponen modelos como los BYD Dolphin (aquí la diferencia es pequeña, 74 cm), CUPRA Born (70 cm) o Volkswagen ID.3 Neo (72 cm). El único modelo que supera de manera clara al GAC es el Citroën ë-C4, que en esta cota cuenta con nada menos que 78 cm.
La altura libre al techo también es correcta (94 cm), pero en este sentido no sobresale frente a sus rivales (al menos con el techo panorámico instalado). Lo que no tuvimos oportunidad de medir es la anchura entre puertas, pero lo que parece claro es que tres adultos no podrán viajar de manera confortable en estas plazas (algo que ocurre con todas sus alternativas, en mayor o menor medida).
Los ocupantes de estas plazas tienen a su disposición un par de tomas de luz de tipo LED, asideros en el techo, dos salidas de aire y dos tomas USB en la consola que hay entre los dos asientos delanteros, un reposabrazos abatible y revisteros en cada uno de los respaldos de los asientos delanteros. Además el piso es completamente plano, por lo que resulta sencillo moverse entre las plazas de los extremos.
El maletero tiene 440 litros de capacidad, un dato que supera al de todos los modelos contra los que compite: 385 l en el CUPRA Born y en el Volkswagen ID.3 Neo, 380 l en el Citroën ë-C4, 364 l en el BYD Dolphin y 363 l en el MG4 (listado de turismos eléctricos de entre 4,20 y 4,35 m de longitud ordenados por volumen de maletero). El espacio de carga tiene unas formas más o menos regulares, un par de huecos compartimentados en los laterales, un piso que se puede colocar a dos alturas y que da acceso a un doble fondo de tamaño medio, un punto de luz LED en la pared izquierda y varios ganchos para colgar objetos. Adicionalmente, algunas versiones tienen un portón con apertura y cierre automatizados.
El salpicadero tiene el diseño habitual de los coches de hoy en día, con una pantalla para la instrumentación (de 8,8 pulgadas), otra para manejar el sistema multimedia (de 14,6 pulgadas) y una consola «flotante» entre los dos asientos con varios compartimentos para depositar objetos (tanto con tapa como sin ella) y un cargador inalámbrico para teléfonos móviles (con refrigeración). Los mandos físicos son prácticamente inexistentes y los pocos que hay se concentran tanto en las puertas como en el volante. Es decir, que la mayor parte de las funciones del coche se manejan desde la pantalla de mayor tamaño, una solución vistosa pero que no resulta conveniente desde el punto de vista de la ergonomía.
Afortunadamente, la pantalla funciona con rapidez al toque de los dedos, tiene unos menús bien estructurados (aunque es necesario un periodo de aprendizaje previo para tener controladas las funciones de mayor uso) y una tipografía grande y legible. Adicionalmente hay un sistema de reconocimiento de comandos vocales que admite un lenguaje más o menos coloquial y que puede servir de ayuda para activar o desactivar determinadas funciones.
Los materiales con los que está fabricado el habitáculo son sencillos, pero causan una buena sensación tanto a la vista como al tacto. Y como la unión entre las distintas piezas es firme (aún moviendolas con cierta fuerza no ceden y no suenan ruidos por desajuste), la sensación de calidad que se percibe es superior a la media.
Equipamiento y otros detalles
El AION UT está disponible con dos niveles de equipamiento llamados Premium y Luxury. Desde el más sencillo son de serie elementos como los faros y pilotos de ledes, un conjunto de cámaras que generan varias vistas del vehículo, un sistema de acceso y arranque sin llave, climatizador de dos zonas con bomba de calor, un sistema de iluminación ambiental, tapicería de cuero sintético, asientos delanteros completamente abatibles (quitando los reposacabezas queda una superficie más o menos plana junto con la banqueta posterior, a modo cama), llantas de aleación o compatibilidad inalámbrica con Android Auto y Apple CarPlay.
El nivel Luxury añade a todo lo anterior elementos como el espejo retrovisor interior con oscurecimiento automático, retrovisores exteriores con plegado automático, techo panorámico de cristal o el portón del maletero automatizado. Ficha comparativa de equipamiento entre los dos niveles disponibles.
GAC ofrece una garantía de 8 años o 160 000 kilómetros para el coche y de 8 años o 200 000 kilómetros para el 70 % de la batería. Las revisiones para este AION UT son cada dos años o 30 000 kilómetros, lo que antes suceda. Su fabricación se lleva a cabo en la planta de Magna Steyr, en Graz (Austria).



