Geely E2 (2026) | Impresiones del interior

El Geely E2 es un vehículo de orientación eminentemente urbana. Con sus 4,14 metros de longitud, se sitúa en la parte alta del denominado segmento B y en la zona baja del C. Es decir, es más largo que un Renault 5 y más corto que un Renault Megane, aunque por tamaño está bastante más próximo al segundo que al primero.

Por tanto, sus alternativas son variadas. Algunos modelos, pese a ser más pequeños, ofrecen más espacio para los pasajeros de las plazas traseras, como el Dongfeng Box (72 cm) o el BYD Dolphin Surf (70 cm). En cualquier caso, esto responde más al buen aprovechamiento del espacio del modelo de Dongfeng que a una carencia del E2, que con 65 centímetros de espacio longitudinal para las piernas se sitúa en una posición media. Como referencia, un Renault 4, de longitud similar, ofrece 67 centímetros.

Foto de - geely e2 2026

El acceso a las plazas traseras es bueno, entre otras cosas porque las puertas se abren con un ángulo generoso.

En las plazas delanteras no hay sensación de agobio. A ello contribuyen los colores de los plásticos y tapicerías de la unidad que he conducido, una combinación de blanco y grises claros. La posición de conducción no me ha llamado la atención por nada en particular, lo cual significa que no supone un problema. El volante se regula en altura y profundidad.

Hay dos pantallas, la de la instrumentación, de 8,8 pulgadas —sencilla y con un tamaño de los textos demasiado pequeño (imagen)—, y la del sistema de infoentretenimiento, de 14,6 pulgadas —mucho más vistosa por tamaño y calidad gráfica (imagen)—.

Los mandos físicos son escasos. Un bloque para algunas funciones de la climatización (entre las que no está el ajuste de la temperatura) y los que hay en las puertas, donde están los mandos de los elevalunas y, grata sorpresa, los de los retrovisores. Los asientos con regulación eléctrica también tienen sus propios mandos.

El maletero tiene 375 litros de capacidad, un dato correcto para el tamaño de la carrocería. El portón puede ser automático, pero la bandeja que separa el espacio de carga del habitáculo hay que levantarla a mano; no cuelga del portón. El piso está fijo; no hay un doble fondo. El cable de carga es mejor llevarlo en el espacio que hay bajo el capó, un generoso hueco de 70 litros de capacidad; no tiene tapa, pero hay una junta de goma (imagen) que debería evitar que se ensucie lo que haya en el interior.

Foto de - geely e2 2026

Habitualmente, la banqueta trasera va apoyada directamente sobre el piso. En el E2, en cambio, Geely ha aprovechado esa zona para crear un hueco de 28 litros bajo la banqueta trasera. Es un espacio abierto (imagen), por lo que los objetos que se depositen en él pueden desplazarse hacia los pies de los pasajeros en una frenada brusca.

La calidad del Geely E2 me ha parecido normal por los materiales empleados. Solo hay plástico blando en la zona central del salpicadero; tanto la parte superior como la inferior son de plástico duro, al igual que los paneles de las puertas. El maletero es la zona menos cuidada. Los revestimientos son sencillos y, además, parte de la estructura y del cableado de los asientos traseros queda a la vista. Esto se debe a que la pieza situada en el respaldo, que hace de faldilla para cubrir el hueco entre este y el borde del maletero, no queda bien ajustada, al menos en la unidad que he conducido.

En contraste con esos detalles mejorables, hay otros como el buen ajuste de los paneles de las puertas con el salpicadero o el fondo tapizado que tiene la guantera (esta es como la del Renault Captur, un cajón del que hay que tirar). En cambio, ni en los huecos de las puertas ni en el que hay bajo el apoyabrazos central hay un tapizado en el fondo ni una alfombrilla de goma para evitar ruidos.

Foto de - geely e2 2026