Mercedes-Benz Clase C Eléctrico (2027) - Hasta 743 kilómetros de autonomía | Información técnica
Sistema propulsor: motores y batería
El Mercedes-Benz C 400 4MATIC eléctrico tiene dos motores síncronos de imanes permanentes. No disponemos de la potencia máxima individual, pero sabemos que la conjunta es 489 CV. El par máximo es de 800 Nm.
El motor delantero tiene una transmisión de una relación. En la transmisión hay un embrague que desacopla el motor de las ruedas para evitar pérdidas por arrastre cuando no se necesita la aceleración del motor.
El motor posterior tiene una transmisión de dos velocidades. La primera (desmultiplicación 11:1) mejora la aceleración y la segunda la eficiencia en autopista (5:1). El cambio de primera a segunda se realiza entre 60 y 120 km/h, dependiendo de factores como el modo de conducción seleccionado (en modo Sport retrasa el punto de cambio) y de la demanda de aceleración. El C eléctrico puede tirar de remolques de hasta 1,8 toneladas.
La batería está compuesta por celdas prismáticas de química NCM y tiene una capacidad aprovechable de 94 kWh. Se puede cargar con corriente alterna a un máximo de 11 kW (22 kW en opción, 732 €) y con continua, de 330 kW. En este último caso, son necesarios 22 minutos para pasar del 10 al 80 %. Mercedes-Benz también asegura que puede ganar 325 km de autonomía en 10 minutos.
La arquitectura eléctrica del Mercedes-Benz Clase C eléctrico pertenece a la categoría de «800 voltios», pero este vehículo también puede cargar en estaciones de «400 voltios». Para ello no hay que pedir ninguna opción, como ocurre en el caso del Mercedes-Benz CLA, ya que el C eléctrico lleva de serie un convertidor de corriente continua. Conectado a un puesto de categoría «400 voltios», la potencia pico de recarga es de 100 kW.
El fabricante alemán asegura que la eficiencia global del sistema propulsor es del 93 %.
Suspensión
En el eje delantero, los brazos forman un esquema de doble horquilla superpuesta. Detrás hay un sistema de cinco brazos. Hay barras estabilizadoras en ambos ejes.
La suspensión opcional Airmatic incluye muelles neumáticos y funciones predictivas basadas en datos de navegación y Car-to-X. Este sistema puede ajustar la amortiguación antes de pasar por irregularidades detectadas por otros vehículos (por otros Mercedes-Benz con tecnología Car-to-X, que son pocos, como el Clase S) y modificar la altura de la carrocería en función del tipo de vía para reducir el consumo (eso lo consigue utilizando la información de los mapas de Google). También puede elevar la carrocería hasta 20 mm cuando es necesario, por ejemplo, para superar la rampa de un garaje.
La suspensión Airmatic forma parte de un paquete opcional que incluye el eje trasero con dirección. Con este sistema, las ruedas posteriores giran un máximo de 4,5 grados en sentido contrario a las delanteras cuando la velocidad de circulación es inferior a 55 km/h. A velocidades superiores, giran en el mismo sentido que las delanteras y no llegan a torcer tantos grados (máximo, 1,5 grados). El eje trasero direccional es una ayuda importante a la hora de maniobrar en espacios reducidos (reduce 90 cm el diámetro de giro; pasa de 12,1 metros a 11,2) y también aporta beneficios durante la conducción, mejorando la agilidad y la estabilidad.
Con respecto al GLC eléctrico (vehículo con el que comparte plataforma y tecnología de propulsión), el C eléctrico tiene el centro de gravedad situado un 11 % más bajo y un 11 % menos de balanceo.