El Cajal es el segundo modelo de la renacida Santana tras el pick-up 400. Se trata de un todoterreno de concepción clásica, con chasis de largueros y travesaños, tracción total con reductora y bloqueo de los tres diferenciales. Por tamaño —4,79 metros de longitud— y planteamiento, será una alternativa a modelos como el Ford Bronco, el INEOS Grenadier, el Jeep Wrangler, el KGM Rexton o el Toyota Land Cruiser. Su precio aún no está definido, pero Santana afirma que será inferior al de todos los modelos citados (el más asequible de estos es el Wrangler, desde poco más de 77 000 €).
El Cajal no es un coche completamente nuevo, sino el resultado de un acuerdo de colaboración entre Santana y el grupo chino BAIC (en esencia es un BAIC B40 PRO con otros logotipos y pequeñas diferencias de equipamiento y diseño). Se producirá a partir de kits parcialmente desmontados que se terminarán de ensamblar en la planta de la empresa española en Linares (Jaén).
Inicialmente, el Cajal estará disponible con un motor Diesel de cuatro cilindros sin ningún tipo de hibridación (es decir, con etiqueta C) que desarrolla 163 CV y 390 Nm de par (ficha técnica). La caja de cambios es una automática de ocho relaciones fabricada por ZF y el sistema de tracción total es de tipo conectable e incluye una reductora. Además, para mejorar la capacidad para circular por terrenos abruptos, tiene bloqueo de los tres diferenciales, un control de descenso de pendientes, el sistema «Tank Turn» (frena la rueda trasera interior para reducir el radio de giro) y un selector de modos de conducción —11 programas distintos— que modifica el funcionamiento de algunos elementos (cambio, entrega de potencia del motor o funcionamiento de las ayudas electrónicas, por ejemplo).
Los ángulos característicos son de 37, 23 y 32 grados (entrada, ventral y salida, respectivamente), unos datos que mejoran los ofrecidos por el Toyota Land Cruiser o el Jeep Wrangler y son algo inferiores a los del Ford Bronco Badlands. La capacidad de vadeo es de 800 mm (de nuevo algo mejor que un Wrangler y un Land Cruiser), mientras que la altura libre al suelo es de 220 mm (en este aspecto solo mejora al Land Cruiser; el resto tiene mejores datos). La capacidad de remolque es de hasta 2500 kilos (con freno).
Para la suspensión hay un esquema de tipo independiente en ambos ejes (como en el Defender y a diferencia del Bronco o el Land Cruiser); las llantas son de 17 pulgadas y llevan unos neumáticos AT (All Terrain) en medidas 265/65.
En el interior del Cajal hay cinco pantallas: una de 10,25 pulgadas para la instrumentación, otra de 12,8" para manejar el sistema multimedia, otra del mismo tamaño frente al pasajero (para visualizar contenido multimedia o algunos datos del vehículo), otra de solo 1,92 pulgadas que hace las veces de botón de arranque y una quinta que funciona a modo de espejo retrovisor interior (en este caso, también se puede utilizar el espejo convencional). A pesar de ello, entre los dos asientos delanteros y bajo las salidas de aire centrales hay muchos mandos físicos para manejar las funciones de uso más habitual y, sobre todo, aquellas que están relacionadas con la circulación fuera del asfalto (selector del tipo de tracción, bloqueo de los diferenciales o modos de conducción).
Otros elementos de equipamiento que tiene de serie son los siguientes: un conjunto de cámaras que generan varias vistas del vehículo (incluida una en la que se ve lo que hay bajo el coche), un sistema de iluminación ambiental, sensores de proximidad delanteros y traseros, asientos de piel sintética con ajustes eléctricos, calefacción y ventilación (esta última función solo en las plazas delanteras), acceso y arranque sin llave, CarPlay y Android Auto sin cables, techo panorámico de cristal y estriberas laterales eléctricas.
El maletero del Cajal tiene 530 litros de capacidad, un dato parecido al de los modelos de características similares contra los que compite: 533 l en el Jeep Wrangler, 543 l en el Defender 110, 546 l en el Ford Bronco y 556 l en el Toyota Land Cruiser.
Este modelo es el primero en seguir el nuevo sistema de nomenclaturas de Santana, que utilizará nombres que rindan homenaje a España, a sus territorios y a su historia. En este caso, el coche ha sido bautizado en honor a Santiago Ramón y Cajal, médico español que en 1906 ganó el Premio Nobel de Fisiología o Medicina por sus investigaciones sobre el sistema nervioso.


