Audi S3 (2024) - Prueba | Impresiones de conducción

Las primeras horas de conducción a bordo del Audi S3 Sedan —de la oficina a casa, yendo a recoger a los niños al campamento, parando en el súper a realizar la compra— no me resultaron particularmente memorables. Al fin y al cabo, es un Audi A3 y se comporta como tal. Hace un poco más de ruido (y más bonito) y va un poco más duro de suspensión, pero se conduce igual que el A3 35 TFSI MHEV (híbrido ligero) que probamos hace unos meses. Es, por tanto, un vehículo agradable para el uso diario.

Su carrocería tiene unas dimensiones contenidas —4,51 m de longitud y 1,82 m de anchura en el caso del sedán—, por lo que moverse en espacios estrechos es sencillo. El sistema de cámaras perimetrales produce unas imágenes de alta resolución que facilitan mucho las maniobras de estacionamiento. Se suman a estas características una correcta visibilidad, una dirección que requiere poco esfuerzo y unos elementos de confort —desde el climatizador hasta los faros y las ayudas a la conducción— que realizan su función adecuadamente.

Foto de - audi a3 2024

A diferencia de otras versiones de la gama, el S3 carece de hibridación. Debido a ello no puede iniciar la marcha en modo eléctrico, como sí lo hace el arriba mencionado 35 TFSI MHEV. Y tampoco tiene capacidad de apagar el motor de combustión para ahorrar energía en determinadas fases de la conducción por vías rápidas. Lo que sí hace es insertar el punto muerto en los momentos en los que no se demanda aceleración (siempre que esté activo el modo de conducción efficiency).

Durante los días que tuve el Audi S3 Sedan, mi compañero Fernando Ríos condujo una de sus principales alternativas, el BMW M135 xDrive. Una coincidencia intencionada que nos sirvió para descubrir las sustanciales diferencias dinámicas que existen entre ellos dos.

Sea como fuere, la conducción del Audi S3 es más cómoda en términos generales que la del BMW, especialmente en lo que se refiere a la suspensión. La del S3 —la unidad probada tenía la opción «Tren de rodaje adaptativo»— absorbe los baches con más suavidad. Lo hace, sin embargo, transmitiendo mayor sensación de fragilidad. El BMW es más duro, pero supera los desperfectos dando la impresión de ser un bloque sólido y bien integrado. El Audi, en cambio, parece más quebradizo y de peor calidad; se oyen crujiditos.

En la prueba de consumo por autopista —descripción del recorrido que hacemos en km77 con todos los coches desde hace 18 años—, el S3 Sedan gastó 7,6 l/100 km. Es un resultado que le coloca a medio camino entre el que obtuvimos con el BMW M135 xDrive (7,2 l/100 km) y un Mercedes-AMG A35 4MATIC (8,1 l/100 km). En un entorno urbano, con tráfico fluido y pocas detenciones a causa de semáforos y otras circunstancias, el consumo del Audi S3 Sedan ronda los 8,5 l/100 km.

Foto de - audi a3 2024

En definitiva, el Audi S3 satisface completamente su propósito de medio de transporte ordinario y lo hace mejor que el BMW M135. Pero nadie adquiere un S3 para conducirlo como un A3 convencional. O eso quiero pensar. Toca, por tanto, activar el modo dynamic plus y comprobar si cumple con la faceta deportiva que se le presupone.

El sonido que sale del escape parece cautivo de la legislación europea. Es elegante, con un toque rasposo, pero demasiado comedido. No entusiasma. La situación es igual o peor en el BMW M135 xDrive. Al menos las salidas de escape son reales y Audi no ha recurrido al abominable postizo que utilizó para el Audi S6 TDI de 2019.

El Audi S3 aventaja en potencia (tiene 33 CV más) y aceleración al BMW M135. Según nuestras propias mediciones, al S3 Sedan le bastan 3,0 segundos para liquidar la maniobra de 80 a 120 km/h. Son cuatro décimas menos de lo que necesitó el BMW y también el Mercedes-AMG A35 4MATIC, ambos clavados en los 3,4 s.

El motor EA888 2.0 turbo del Audi S3 sube de vueltas limpiamente y con ímpetu creciente. La reacción al acelerador es característica de los motores turboalimentados, en los que existe un pequeño lapso antes de la llegada del verdadero empuje. En dynamic plus y con el cambio en modo manual, el motor se queda rebotando en el corte hasta que le damos la orden de subir de marcha (en el resto de modos de conducción, el cambio pasa automáticamente a la siguiente relación, aunque llevemos el manejo manual conectado).

La dirección es rápida, directa y transmite más información de lo que sucede en las ruedas que la del M135 xDrive. La cremallera tiene una relación de desmultiplicación de 14,5 a 1 —la del BMW es más lenta, 15,3 a 1— y con solo dos vueltas de volante se va de un tope al otro. El aro del volante es redondo y tiene un grosor normal. Se agarra con más gusto que el del BMW, que también es redondo, pero excesivamente grueso.

Foto de - audi a3 2024

Los frenos del Audi S3 tienen una potencia normal (hemos medido 52,8 metros en la prueba de frenada de 120 a 0 km/h) y una buena resistencia al calentamiento. Los del BMW son mejores. Sus pinzas atrapan los discos con más avidez y fuerza (de 120 a 0 km/h en 50,1 metros) y, como los del Audi, aguantan bien el trato intenso. Hay que indicar, no obstante, que la unidad que probamos de M135 xDrive llevaba la opción «freno compuesto M», que mejora el rendimiento de los frenos de serie. Para el Audi S3 no existe una opción similar.

En curva, son dos coches muy diferentes. La dinámica del Audi está muy influida por el eje posterior y, más en concreto, por el sistema torque splitter. En el BMW, en cambio, el que «manda» es el eje delantero.

El S3 es menos ágil en la entrada en curva porque genera menos guiñada que el BMW y le cuesta más combatir la inercia. No es torpe, simplemente es menos inmediato que el BMW en la primera parte del giro. Una vez superada la fase de inserción, el Audi permite aplastar el acelerador sin contemplaciones y disfrutar de un buen deslizamiento del eje posterior con el que completar el viraje… y pasarlo en grande.

Disfrutas al volante porque sientes que tienes la situación bajo control y te crees un maestro de la conducción. Tanto es así que a veces echas en falta más potencia para acentuar el deslizamiento.

Foto de - audi a3 2024

En el BMW no conviene ser tan osado con el acelerador en apoyo porque lo más probable es que aparezca subviraje. ¿Es por ello menos divertido de conducir que el Audi? En circuito sí, lo es, sin duda. En carretera abierta, por el contrario, creo que las cualidades del BMW resultan más aprovechables. Esa gratificante facilidad con la que se inscribe en las curvas —que me recuerda a la agilidad de un Ford Focus ST— se explota con mayor margen de seguridad que los sobrevirajes del Audi. Además, si se juega con las transferencias de pesos, se logra sin mucho problema descolocar ligeramente el eje posterior para cerrar el giro. 

Veredicto: Audi S3 o BMW M135

Mi elección es el Audi S3. Es más confortable en el uso diario y su dinámica, con un protagonismo que recae más en el eje trasero, me resulta más estimulante. Eso sí, tendría que resignarme a oír de vez en cuando crujiditos que en el BMW no se producen.