Plazas delanteras y pantallas
El interior del Seal 6 tiene un aspecto similar al de otros modelos de la marca. En el salpicadero hay dos pantallas, que son de 8,8” para la instrumentación y de 12,8” (acabados Boost y Comfort Lite) o 15,6” (acabado Comfort) para el sistema de infoentretenimiento (imagen). El distinto tamaño de pantalla es la única diferencia entre los Seal 6 Lite Comfort y Seal 6 Comfort.
La que hace las veces de instrumentación cumple bien con su cometido, pero es mejorable en varios aspectos. Por ejemplo, en la tipografía utilizada, que en algunos casos es innecesariamente pequeña (hay espacio de sobra para mostrarlos de una manera más grande y clara; imagen) y en las posibildades de personalización (muy escasas). Además, al ordenador de viaje le ocurre como en el resto de modelos de BYD (y en otros de origen chino): no es posible resetear el dato de consumo medio, que además muestra únicamente el valor de los últimos 50 km, y sin embargo muestra valores difíciles de interpretar (suma el consumo de gasolina y el eléctrico y da un dato estimado en l/100 km) u otros de relativa utilidad (los litros consumidos para un determinado recorrido; en este caso, reseteable).
La del sistema multimedia está mejor resuelta, aunque igualmente sería deseable que, en algunos menús, la tipografía fuera algo más grande y que la superficie a pulsar para activar o desactivar funciones, fuera mayor. Con todo, la respuesta al toque con los dedos es rápida, los menús están bien estructurados (aunque requiere de un periodo de aprendizaje porque aglutina muchas funciones) y tanto la resolución como la visibilidad son buenas. Lo que no tiene es la función de rotación de la propia pantalla que tenían los primeros modelos de BYD que llegaron a nuestro país, algo que, por otra parte, no he echado en falta (se podía colocar en horizontal o en vertical).
Entre los dos asientos delanteros hay una consola «de tipo puente» (es decir, con un gran hueco portaobjetos en su parte inferior) que es donde se concentran la mayor parte de los (escasos) mandos físicos del habitáculo (imagen). Éstos sirven para encender o apagar el sistema híbrido, para cambiar entre los distintos modos de conducción y de gestión de energía, para subir y bajar el volumen del sistema de sonido, para activar el desempañado de la luna y para los cuatro intermitentes. Justo por delante, pegado a la consola, hay dos huecos para depositar teléfonos móviles, uno de ellos con cargador inalámbrico y refrigeración. Y por detrás, un par de portabebidas, así como un cajón de grandes dimensiones y con el fondo de goma bajo el reposabrazos (imagen).
En el hueco que queda por debajo de la mencionada consola, que tiene un acceso algo complicado, se hallan dos conexiones USB de tipo C y una de 12 V, así como el puerto donde se ha de insertar una tarjeta de memoria con la cartografía del navegador (imagen). Ahí también hay un elemento tan curioso como útil y que llevan todos los modelos de BYD: un pequeño cilindro que, en un extremo, lleva una pequeña cuchilla para cortar el cinturón de seguridad, y en otro extremo un punzón para romper las ventanillas laterales (todo ello pensado para situaciones de emergencia, tras un accidente).
Desde el punto de vista de la calidad percibida, el habitáculo del Seal 6 está a un nivel elevado. La mayoría de los materiales utilizados son de buena factura (superficies blandas, incluso en las puertas de las plazas posteriores, así como parasoles y pilares delanteros tapizados) y los ajustes entre las distintas piezas son más que correctos, sin ruidos por desajustes incluso al mover consola y otros elementos con cierta fuerza. Incluso el maletero está cuidado, como demuestra el tapizado que hay en la parte inferior de la bandeja de la variante de cuatro puertas, un elemento muy poco común incluso en coches mucho más caros. En este sentido, el Seal 6 no es peor que un Volkswagen Passat, por ejemplo (de hecho, en algunos aspectos es mejor).
Espacio interior y maletero
Según nuestras mediciones, las dos variantes de carrocería del Seal 6 (berlina y familiar) tienen un habitáculo idéntico en cuanto a espacio para los pasajeros. Es un coche amplio en el que se pueden acomodar sin problemas cuatro adultos de estatura media o incluso un poco superior (hasta 190 cm de altura aproximadamente). No obstante, hay modelos mejores en este sentido, especialmente en cuanto a altura libre al techo y espacio para las piernas (con 75 cm, no es en absoluto un dato malo, pero los Škoda Superb o Volkswagen Passat Variant son mejores aún en este sentido). A cambio, la anchura entre puertas es un poco superior en el Seal 6 (comparativa entre estos tres modelos).
Un aspecto positivo (y que no tienen las alternativas mencionadas) es que el piso de las plazas traseras es completamente plano, lo cual facilita mucho el paso de un lado al otro de los asientos y mejora el confort de marcha del ocupante de la plaza central (imagen). Eso sí, si los ocupantes de las plazas delanteras los asientos en su posición más baja, los de las traseras apenas podrán meter los pies por debajo (es algo más o menos habitual en vehículos eléctricos o híbridos enchufables que se debe a la presencia de la batería bajo el piso). En esta misma fila hay un par de salidas de aire (sin posibilidad de ajustar ni la temperatura ni la velocidad del caudal), un par de tomas USB de tipo C y revisteros tras los respaldos de los asientos delanteros.
Los maleteros de las dos versiones tienen una capacidad semejante: 491 litros en la berlina (imagen) y 500 litros en la familiar (Touring; imagen). Son datos buenos, similares a los declarados para las versiones híbridas enchufables de los Škoda y Volkswagen de los que venimos hablando de manera recurrente en este texto (486 y 510 l para el Superb y 510 para el Passat). El de la variante berlina, eso sí, no tiene unas formas especialmente homogéneas y, como tiene una tapa en lugar de un portón para acceder al mismo, limita de forma evidente la colocación de objetos grandes (el hueco que libera la misma es de aproximadamente 100 cm de anchura y 42 cm de altura).
El de la vatiante familiar tiene unas formas más regulares y cuenta con la ventaja de tener un portón que libera un hueco mucho más amplio, por lo que resulta mucho más práctico y cómodo. En ambos casos hay un doble fondo, pero está ocupado prácticamente en su totalidad por los triángulos de emergencia y el kit de reparación de pinchazos (imagen).


