Omoda 9 (2025) - Más de 500 CV y una relación calidad-precio sobresaliente | Consumo y recarga

Consumo y autonomía eléctrica

En el Omoda 9 no es sencillo conocer el consumo exacto del coche para un recorrido determinado porque el ordenador de viaje solo da un dato: el de los últimos 50 km. No obstante, el sistema multimedia sí que tiene un menú que permite conocer los litros totales de gasolina consumidos y que se puede resetear. De esta manera (y haciendo una regla de tres), obtuvimos todos los datos de consumo de la prueba.

Como en otros modelos híbridos enchufables, el consumo de gasolina del Omoda 9 varía notablemente en función del nivel de carga de la batería. Si hacemos coincidir nuestros recorridos diarios habituales con la autonomía en modo eléctrico (que como veremos más adelante supera con facilidad los 100 km), el gasto en carburante será nulo. Si por el contrario no hacemos recargas de manera habitual y por tanto circulamos en modo híbrido (es decir, como si fuera un híbrido no enchufable), el consumo suele ser de entre 7,5 y 10,0 l/100 km, aproximadamente.

Foto de - omoda 9 2025

Nuestro recorrido habitual por autopista lo hicimos dos veces, ambos partiendo con un nivel de carga de la batería muy bajo (15 %, es difícil hacer que baje de ahí), pero con modos de gestión de la energía distintos. La primera vez lo hicimos con el denominado «Inicial», que permite que el nivel de carga de la batería se mantenga prácticamente estable durante todo el trayecto (en el entorno del 15 % mencionado) pero que, ante pendientes prolongadas y de cierta envergadura, pierde fuelle y no consigue que el coche pueda mantener la velocidad máxima de la vía (en el Puerto de Somosierra, con el pie a fondo, no pasaba de 105 km/h, tanto a la ida como a la vuelta). Los litros gastados en este recorrido (de 144 km) fueron 11,8; o visto de otra forma mucho más esclarecedora: el equivalente a 8,2 l/100 km.

En la segunda ocasión seleccionamos el modo de conducción llamado «Inteligente», que tiene un principio de funcionamiento idéntico al «Inicial», pero que mantiene la carga de la batería en el entorno del 25 % (un 10 % más). Lo hace utilizando gasolina y, por ende, tiene cierto impacto en el consumo medio, pero a cambio, el coche mantiene su capacidad de aceleración intacta, incluso ante pendientes prolongadas. En este caso fueron necesarios 12,3 litros de gasolina para recorrer los mismos 144 km, o lo que es lo mismo, un consumo medio de 8,5 l/100 km.

A modo de resumen: para un mismo recorrido, la selección del modo de conducción «Inicial» implica un consumo medio inferior, pero también una notable pérdida de prestaciones si la orografía es abrupta. Si por el contrario elegimos el modo «Inteligente», el consumo es un poco más alto, pero a cambio tendremos la certeza de que podemos contar con toda la capacidad de aceleración del sistema propulsor.

Foto de - omoda 9 2025

Hay un tercer modo de gestión de la energía llamado «Forzado» que sirve para recargar la batería de alta tensión (permite hacerlo en un rango del 30 al 80 %) a base de consumir gasolina cuando el coche está en marcha. Es un método muy ineficiente para hacer la recarga, pero que puede ser de cierta utilidad si posteriormente tenemos previsto circular por una zona de bajas emisiones y no queremos hacerlo con el motor de combustión encendido.

La autonomía eléctrica homologada es de 145 km, una cifra que, en condiciones favorables, es posible recorrer sin demasiados problemas. Nosotros alcanzamos un máximo de 127 km combinando el uso por ciudad, vías de circunvalación y, en menor medida, por autopista (eso sí, a los 120 km/h permitidos); siempre con el climatizador conectado en modo automático y con una temperatura ambiental baja, de unos 5 grados. Si se circula únicamente por autopista, esa cifra se verá reducida a entre 80 y 90 km, aproximadamente.

Recarga

La batería del Omoda 9 SHS tiene 34,46 kWh de capacidad útil. O lo que es lo mismo, más de lo que tiene la del Renault Twingo (27,5 kWh) o el Dacia Spring (24,3 kWh), dos modelos mucho más pequeños pero totalmente eléctricos. Esto le permite tener una autonomía eléctrica elevada, pero los tiempos de carga son prolongados si lo hacemos en un punto de carga doméstico (a 6,6 kW, que es lo máximo que admite en corriente alterna, son necesarias 5,5 horas para una carga completa; a 3,4 kW, casi 11 horas).

Afortunadamente, el Omoda 9 también admite recargas en corriente continua, algo que es de agradecer en baterías de cierta capacidad. Omoda dice que la potencia máxima admitida es de 65 kW, pero nosotros hemos llegado a ver casi 80 kW en varias ocasiones y en puntos de carga de distintos operadores. Una de ellas fue del 15 al 90 %, un proceso para el que fueron necesarios 34 minutos y en el que se inyectaron 27,66 kWh. Desde ese punto (90 %) hasta la carga completa y siempre según los datos que aporta la instrumentación, hubieran sido necesarios otros 35 minutos (es decir, del 15 al 100 % sería necesaria una hora y 9 minutos). Hasta el 80 % fueron necesarios 22 minutos y se inyectaron 23,4 kWh.

Foto de - omoda 9 2025

Como en todos los procesos de carga en este tipo de corriente, la potencia va disminuyendo de forma gradual. La que observamos para los distintos tramos porcentuales fue la siguiente: 78 kW nada más conectar el cable y hasta que alcanzó el 40 %; en ese punto bajó a 70 kW que se mantuvieron estables hasta el 70 %, momento en el que bajó de nuevo hasta los 37 kW. Desde ahí hasta el 85 %, la potencia no pasó de los 12 kW.

Durante el proceso de carga, en la instrumentación hay información acerca de la potencia a la que se está llevando a cabo, el tiempo restante para su finalización y la autonomía total en modo eléctrico. Desde el sistema multimedia también es posible hacer algunos ajustes, como programar la recarga para que se dé en horarios en los que el precio del kWh es más bajo (solo para corriente alterna) y activar o desactivar la función V2L (el cargador embarcado permite suministrar energía a dispositivos externos).