El Twingo es un coche que se mueve con soltura en el entorno de las ciudades. Acelera sin problemas hasta unos 100 km/h, por lo que es muy sencillo salir de semáforos con agilidad, así como incorporarse a una rotonda o incluso a una vía de circunvalación. Desde ahí hasta su velocidad máxima, 130 km/h, el empuje decae de forma clara pero, aun así, nunca he tenido la sensación de ir en un coche lento.
Según nuestras mediciones, ha empleado 10,1 s para pasar de 80 a 120 km/h. Eso significa que ha sido igual de veloz que un Leapmotor T03 BEV de 95 CV, mientras que un Suzuki Swift 1.2 CVT de 83 CV ha necesitado 10,3 s.
En marcha resulta satisfactorio dentro del entorno para el que está diseñado. Se nota que es un coche sencillo porque no tiene la calidad de pisada, el aplomo y el tacto de conducción de un Renault 5 E-Tech, que es mucho más caro. No obstante, cuando he tomado alguna curva a ritmo ágil, he notado que el Twingo responde de forma precisa y segura. El Twingo E-Tech transmite la sensación de ser ligero, algo habitual entre los coches urbanos, aunque no siempre de la misma forma. Por ejemplo, el Citroën ë-C3 se siente algo más grande y pesado, algo que se corresponde con sus mayores dimensiones y masa, sin llegar a lo que ofrece el Renault 5.
El interior del Renault Twingo E-Tech está correctamente insonorizado. Incluso cuando se rueda por encima de 100 kilómetros por hora, los ocupantes no oyen mucho el ruido de rodadura, el aerodinámico o el que produce el resto del tráfico. Naturalmente, no está tan bien aislado como otros eléctricos más costosos desarrollados para salir de la ciudad.
En su entorno ideal, la ciudad, se maneja bien porque no necesita mucho espacio para maniobrar: 9,9 metros entre bordillos. Un Dacia Spring 2026 o un Fiat 500e giran ligeramente mejor (9,6 y 9,7 metros respectivamente), un BYD Dolphin Surf igual, mientras que un Citroën ë-C3 es menos maniobrable (10,6 metros), aunque también es más grande.
Para la frenada regenerativa hay cuatro modos distintos seleccionables mediante unas levas que hay tras el volante, como en los R4 y R5 E-Tech. Uno de ellos es el denominado «One Pedal» (o pedal único, en español), que llega a detener el coche actuando únicamente sobre el pedal del acelerador. El tacto del pedal del freno es bueno y permite dosificar bien la frenada, incluso a muy baja velocidad. También es posible seleccionar un modo de conducción llamado ECO que reduce la potencia del climatizador, limita la velocidad máxima a la que puede circular el coche (a 115 km/h) y modifica la entrega de potencia para así minimizar el consumo de energía.
En la parte izquierda del salpicadero hay un botón que permite al conductor activar o desactivar de una sola vez sus ajustes preferidos para algunas de las ayudas a la conducción (previamente tiene que registrar dichas preferencias mediante un menú del sistema multimedia).
La plataforma sobre la que está fabricado este Twingo es la AMPRsmall, la misma utilizada por Renault en los R4 y R5 E-Tech. Eso sí, la batalla es menor (2,493 m frente a 2,624 m y 2,540 m, respectivamente) y en el eje posterior hay un esquema de suspensión más sencillo derivado del empleado en el Captur (es decir, de ruedas tiradas unidas mediante una barra de torsión en lugar de un McPherson con la modificación Camuffo) con el objetivo de reducir el coste de fabricación y el peso (unos 8 kg).

